SAR niega rotundamente que nueva facturación prohíba los descuentos en el comercio

Tegucigalpa. La directora del Servicio de Administración de Rentas (SAR), Miriam Guzmán, negó rotundamente que el nuevo formato de facturación “prohíba los descuentos ya establecidos por las empresas”.

Los cambios, que entrarán en vigencia mañana, 1 de marzo, consisten en agregarle dos casillas a las facturas: en una se registrarán los descuentos que un agente comercial le otorgue al cliente y en la otra se detallarán números de autorización de exoneraciones fiscales que otorgue la Secretaría de Finanzas a un contribuyente.

“Estoy sorprendida por lo que se ha venido diciendo desde hace dos días, ¿Por qué mentir? ¿Por qué recurrir a la falsedad para posicionar una idea que no sé a quienes favorece? Eso es lo que a mí, honestamente, me llena de mucha tristeza, ante los señalamientos de una parte de la empresa privada que aduce que se quitarán los descuentos establecidos en el comercio en favor de la población con la nueva facturación”, subrayó.

Añadió que “cuando queremos posicionar una idea la pregunta es: ¿Con qué intención se hace? Quiero negar rotunda y categóricamente desde que salió esta tendenciosa versión: La SAR no tiene la facultad para poder prohibir, ni mucho menos regular, el monto de los descuentos que las empresas, de acuerdo a su política comercial, quieran darle a sus clientes”.

“Es totalmente falso y me extraña que el señor Pedro Barquero, presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC), desconozca lo que la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR) textualmente establece y dice que no forma parte gravable los descuentos efectivos que consten en las facturas”, apuntó.

“Repito: la Ley del ISR establece clara y rotundamente que no forma parte de la base gravable los descuentos. En pocas palabras, esto es deducible del ISR es decir, que esto no se computa como una utilidad en el momento al pagar el ISR”, puntualizó.

La funcionaria del Ejecutivo recordó que este nuevo formato fue aprobado el 13 de agosto de 2018 y no es del desconocimiento del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), puesto que “a solicitud de ellos se reformó en cuanto a su entrada en vigencia”.

“Originalmente iba a entrar en vigencia en diciembre de 2018 y posteriormente, con la solicitud que ellos presentaron, se prorrogó” para el 1de marzo de 2019, insistió.

“Estamos hablando de una reforma que fue aprobada y es de conocimiento de ellos (los empresarios), desde hace siete meses. Por lo tanto, no es una medida arbitraria y de último momento como se ha querido hacer ver”, acotó.

Guzmán señaló que “no se está ahogando y asfixiando a la empresa privada y el señor Barquero lo sabe. El costo en que incurran para mandar hacer las facturas también es deducible del ISR es decir, que al final quien asume esto es el Estado, porque dejará de percibir el importe del ISR que hubiese correspondido al momento de mandar hacer las facturas”.

“Para nosotros es importante que sepan que lo único que a la factura se le está incorporando, y también para desvirtuar que esto vendrá a generar complicaciones, es que solo es una columna la que se debe de transparentar”, agregó.

Adicionó que “lo único que está haciendo el SAR es que los descuentos que cada comercio quiera poner y otorgar a sus clientes vayan allí. Porque sí hemos visto, y es importante mencionarlo con claridad, que algunos, y no todos los comercios, son los que han utilizado el tema de los descuentos para no presentar quizás de manera transparente sus declaraciones de venta y renta al SAR”.

“El trasfondo de la denuncia sin argumentos y sustento del señor Barquero se debe porque se sancionó a cuatro empresarios de la zona norte que luego de una auditoría se comprobó que estaban aprovechándose de la política de los descuentos para evadir impuestos”, señaló.

Guzmán también aclaró que con esta medida no se está golpeando a la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Mipyme), que representan el 80 por ciento de la fuerza laboral empleadora en el país.

“Con esto tampoco se está frenando la inversión en el país”, señaló y apuntó que “qué va estar representando para un gran empresario tener que mandar a hacer una factura que después es deducible del importe del ISR que pagan”.

Guzmán finalmente recordó que “cedimos ante la petición de la empresa privada de quitar el 1.5 por ciento de las utilidades productivas para que se pudiera masificar el empleo en el país” y cuestionó: ¿A dónde están esos empleos prometidos por la empresa privada? Hay que hablar con la verdad”.

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