Dolor de espalda en los niños y su relación con las mochilas escolares

Niños encorvados con mochilas repletas caminando al colegio se ha convertido en la postal típica de la época de clases, este hábito no es saludable y puede ser causante de ese dolor de espaldas del que muchos se quejan. Porque si bien las buenas mochilas son la mejor herramienta para transportar cosas, ya que los músculos más fuertes del cuerpo –los ubicados en la espalda y en el abdomen- son los encargados de sostener su peso, cuando se llenan por demás pueden resultar perjudiciales.

Para darse una idea, una mochila inadecuada, sobrecargada o mal colocada puede causar en los niños dolor de espalda a nivel dorsal y lumbar, de cuello, adormecimiento de las manos, entre otros problemas.

Ante esta situación, se recomienda que los padres hablen con los profesores para evitar llevar tanto material escolar a casa, a diario. En cuanto a las mochilas de ruedas que, cuando salieron al mercado parecían ser una alternativa más adecuada, especialistas creen que tampoco es la solución más correcta dado que los niños tiran de ellas, produciendo así un aumento de la curva de atrás y provocando dolores de espalda. Lo ideal, es que los niños no lleven más peso de lo recomendado.

Consejos para cargar peso correctamente

1. Usar mochilas con correas anchas y acolchadas, y con respaldo acolchado.
2. Usar mochilas con ajustes firmes, procurando mantener la bolsa a unos 5 cm arriba de su cintura.
3. Repartir el peso. Llevar siempre la mochila por las dos correas y jamás por una sólo, para no sobrecargar uno de los hombros.
4. Hacer ejercicio. Practicar algún deporte o ejercicios para fortalecer los músculos de la espalda.
5. Organizar la mochila poniendo los libros más pesados cerca y pegados a la espalda, y manteniendo cada cosa en su lugar.
6. Peso de arrastre. Optar por llevar mochilas con ruedas, evitando tirar de ellas al bajar o subir escalones.
7. Mantener la columna recta y no curvada, para llevar la mochila con ruedas.
8. Repartir el peso. En el caso de que haya mucho material, llevar parte del peso en las manos.
9. Limitar el peso del contenido y evitar transportar cargas inútiles. Si la mochila es muy pesada, el niño se ve obligado a arquear hacia delante la columna vertebral o a flexionar hacia delante la cabeza y el tronco para compensar el peso.
10. Utilizar las dos manos para coger la mochila, doblar las rodillas e inclinarse para levantarla.
11. Controla el tiempo. Evita que tu hijo transporte la mochila con mucho peso durante más de 15 minutos. En este sentido, la supervisión de los padres es esencial y más que necesaria. Y la colaboración de los profesores también.

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