Acuérdate de mi, Hoy se conmemora el Día Mundial del Alzheimer

En 2016 se cumplen 110 años desde que el alzhéimer fue descrito por primera vez, enfermedad de la que este miércoles se celebra el día mundial. Hoy pese a tratarse de una de las dolencias sobre las que más se investiga, sigue siendo degenerativa e incurable.

Los últimos avances en la lucha contra esta patología neurológica son muy importantes, pero los expertos piden cautela porque no hay resultados definitivos. Hace tres semanas, la revista Nature llevaba a su portada el trabajo sobre una terapia experimental que ha conseguido reducir las placas de beta-amiloide en el cerebro de personas con alzhéimer leve.

La acumulación de esa proteína es una de las características de la enfermedad y se considera que desempeña un papel clave en el desarrollo de sus síntomas.

El estudio, liderado por investigadores suizos, se encuentra en su primera fase y los resultados son los obtenidos de un ensayo que ha durado doce meses y en el que han participado 165 pacientes.

Sus propios responsables reconocen que hay que continuar ahondando en la investigación y esperar a la conclusión de las siguientes etapas para poder determinar si el medicamento utilizado funciona realmente y si, como parece haber apuntado en un principio, detiene el deterioro cognitivo.

¿Qué problemas se puede encontrar la familia?

Si el primer problema es la necesidad de adquirir información, el segundo tiene que ver con la elección de la figura de cuidado principal y el reparto de las tareas de cuidado, según indica Cheles Cantabrana, presidenta de la Confederacion Española de Asociaciones de Familiares de Personas con Alzheimer y otras Demencias (Ceafa).

El deterioro global en el paciente afecta a las diferentes esferas de su vida. Provocará el deterioro en las capacidades cognitivas (memoria, lenguaje, atención, etc.) y funcionales del individuo, ocasionando cada vez mayor dependencia del cuidador”, explica Manteca.

Estos déficits vendrán acompañados en muchas ocasiones de alteraciones psicológicas (sentimientos de tristeza, frustración, ansiedad, miedo, etc.) y conductuales (delirios, alucinaciones, agresividad, insomnio, etc.), siendo estas últimas las que generan mayores dificultades y conflictos con los cuidadores.

¿Cómo actuar al respecto?

Se ha de hacer frente a toda esta problemática de manera planificada. “Un diagnóstico temprano y certero, una información eficaz, y una planificación y gestión adecuada minimizan el impacto de la enfermedad de Alzheimer en el paciente, en su familia y en el cuidador que asume el papel principal”, afirma Cantabrana.

“La familia -continua- debe saber que va a tener que enfrentarse a cuestiones sociosanitarias y a dificultades de otro tipo, y que hay respuesta para ello. Muchas de estas cuestiones encuentran solución en los servicios y prestaciones que se ofrecen desde las administraciones públicas”, añade la presidenta de Ceafa.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *