50 nuevos reos fueron trasladados al Centro Penal “El Pozo”

El propio presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, confirmó la mañana de este martes el traslado de medio centenar de privados de libertad desde la cárcel de Santa Bárbara hacia el centro penal de Ilama, conocido como “El Pozo I”.

El nuevo sistema penitenciario obedecerá a sistemas tecnológicos y de rehabilitación social, dijo.

La familia de los individuos que siguen delinquiendo desde las cárceles, no pueden esperar que éstos sigan en las condiciones históricas para seguir con sus crímenes, “eso se acabó”, declaró Hernández.

El mandatario ofreció declaraciones en la base aérea Hernán Acosta Mejía, donde dijo que el proceso de reforma penitenciaria durará un tiempo considerable, pero que finalmente dará los frutos deseados.

Detalló que con los traslados de reclusos de este día se comienza a cumplir lo prometido a los pobladores de Santa Bárbara, en el sentido de descongestionar el penal del centro de la ciudad.

Los traslados de reos son desde el vetusto centro penal que se ubica en el centro de Santa Bárbara. Estos privados de libertad son considerados de alta peligrosidad.

“En el primer trimestre del próximo año esperamos bajar de manera sustancial el congestionamiento de los principales centros penales del país. Este es un proceso, como lo dije tiempo atrás, que va a durar su tiempo, por tanto queremos la comprensión de todos y el acompañamiento porque construir el nuevo sistema carcelario o penitenciario del país requiere hacerlo bien para poder tener el éxito que todos queremos”, explicó.

Reiteró que los privados de libertad acostumbrados a delinquir desde las cárceles “no ocurrirá más”.

“No me voy a cansar de repetir que los centros penales hondureños estaban diseñados para una realidad del siglo pasado, esta es otra realidad, estamos dando un salto muy importante, obviamente esto requiere inversión de fondos, de recurso humano y tecnología”, desglosó.

Hernández adelantó que el traslado de reos continuará todo el próximo año (2017), por lo que pidió comprensión a la ciudadanía, especialmente del interior del país.

En los próximos meses cuando se desmonte todo el sistema corrupto y proclive a propiciar impunidad, “estoy seguro que el pueblo hondureño quedará sorprendido del nivel de descomposición que ha habido ahí. El nuevo sistema obedecerá a criterios de clasificación, riguroso en el uso de tecnologías y ofrecer oportunidades de rehabilitación”, esbozó.

Reiteró que el nuevo sistema penitenciario tendrá sus ventajas, pero también será severo cuando lo amerite.

Citó que continuarán con aislamientos absolutos de peligrosos reos que aún en su condición de privados de libertad constituyen un peligro para la sociedad hondureña. “Aquí va a haber para gustos los colores, va depender de cada individuo”.

Puntualizó que “mi último mensaje en el seno de Naciones Unidas dije que era el momento que la humanidad reflexionara sobre el concepto de Derechos Humanos, mi gran cuestionamiento es por qué no se habla de los derechos humanos de las víctimas y el pueblo hondureño ha sido la principal víctima del uso inadecuado de este apartado. Nuestro deber es proteger a ese pueblo”.

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