Siete hospitales públicos reportan disminución de pacientes quemados por pólvora

Tegucigalpa. Los casos de pacientes quemados por la manipulación de pólvora durante diciembre de 2018, y que fueron asistidos en siete hospitales públicos del país, disminuyeron en un 40% al comparar los registros de 2017.

Los ingresos de pacientes con lesiones por el estallido de explosivos, en el último mes de 2018, en los hospitales Mario Catarino Rivas, de San Pedro Sula, Gabriela Alvarado, de Danlí, Santa Teresa, de Comayagua, Hospital del Sur, en Choluteca, San Francisco, de Juticalpa, Centro Hondureño del Niño Quemado (Cehniq) y el Escuela, en el Distrito Central, suman 61 casos.

En 2017, estos mismos centros de asistencia médica nacional, reportaron 104 personas quemadas, entre adultos y niños, por el uso de los productos que contienen la mezcla inflamable.

Pérdida de un dedo, una mano, lesiones en brazos, pies y piernas, así como en la visión son daños que presentaron los hondureños, niños, adolescentes y adultos, al manipular productos fabricados con alto grado de pólvora durante el mes de diciembre recién pasado.

De acuerdo con el subdirector del Hospital Santa Teresa de Comayagua, Fernando Alcántara, en el sanatorio, al cierre del año recién pasado, se atendieron cuatro personas con lesiones en las manos por causa del estallido de morteros.

En el Hospital Mario Catarino Rivas, de San Pedro Sula, fueron ingresados 20 personas con lesiones provocadas por pólvora, siete adultos y trece niños. Del total de pacientes asistidos en este centro hospitalario dos perdieron la mano, un adulto y un menor, debido a que las quemaduras eran de tercer grado.

La mayoría de los afectados que demandaron de la asistencia en el centro asistencial, de la zona norte del país, residen en Yoro, Choloma, San Pedro Sula y Cortés.

En 2017, en el sanatorio ubicado en la ciudad industrial se registraron 43 pacientes que requirieron de asistencia médica luego del mal manejo de los productos explosivos, de estos seis presentaron mutilaciones en sus manos.

En el Hospital Escuela (HE) y el bloque Materno Infantil se atendieron 18 pacientes con lesiones por manipular cohetes, de estos cinco son niños y nueve adultos. Con amputación de dedos se contabilizan un adulto y un niño.

La mayoría de los pacientes que recibieron atención en el HE presentan daños en la palma de la mano y los dedos y son originarios de Francisco Morazán, Distrito Central, La Paz y Catacamas.

En 2017 en el principal centro asistencial del país se atendieron 54 personas con lesiones por manipulación de pólvora, de estos 30 eran adultos y el resto niños.

Los costos de atención de un paciente con quemaduras varían según el tipo de lesión, pero se estima que ronda entre los 15 mil lempiras a 25 mil lempiras por día.

En la zona de cobertura del Hospital Básico Gabriela Alvarado, de Danlí, se presentaron dos casos de personas con quemaduras por el uso de los explosivos en diciembre de 2018, mientras que en 2017 hubo un caso.

La zona sur no es ajena a los casos de personas que resultaron afectadas al tratar de hacer estallar los famosos morteros y según el epidemiólogo del Hospital del Sur, Gustavo Avelar, en el sanatorio se atendieron tres pacientes con quemaduras por pólvora, de estos dos son niños y un adulto. Las lesiones que presentaron son a nivel de la mano y pies.

En 2017 se reportó la misma cantidad de afectados, en el centro de asistencia ubicado en Choluteca, de acuerdo con el entrevistado.

Ángel Zepeda, director regional de Salud de Olancho, informó que en el Hospital San Francisco se registraron tres pacientes con daños por pólvora, dos menores y un adulto. Las lesiones que presentaron los afectados son de segundo grado.

En 2017 el centro asistencial ubicado en Juticalpa, se atendieron igual número de afectados, detalló el funcionario.

En el historial del Centro Hondureño del Niño Quemado (Cehniq) se enlistaron 12 menores con quemaduras provocadas por el polvo explosivo, 10 requirieron de hospitalización y dos fueron tratados de manera ambulatoria.

Darío Zúñiga, director del Cehniq, informó que del total de casos asistidos en diciembre una niña de seis años, es la que presenta el mayor daño físico a causa de la manipulación del tradicional producto explosivo. La pequeña tiene 10 días de permanecer hospitalizada, luego de haber sufrido quemaduras de tercer grado en su brazo derecho.

Según Zúniga, la menor ha requerido de tres intervenciones quirúrgicas y aún queda pendiente una nueva visita al quirófano para practicarle un injerto de piel. Se espera que la paciente permanezca hospitalizada unos 10 días más antes de ser dada en alta.

Los pacientes atendidos en Cehniq tienen como lugar de residencia sectores como Comayagua, La Paz, Nacaome, Talanga, Olancho y el Distrito Central.

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